domingo, 17 de marzo de 2024

Breve historia de Japón, de Mikiso Hane

"Breve historia de Japón" es lo que dice su título, ni más, ni menos. Preparando un posible viaje familiar a Japón, uno de esos que se hacen una vez en la vida, busqué lecturas que me ayudaran a entender mejor lo que iba a ver y a vivir, como suelo hacer siempre. Esta obra destacaba por buenas reseñas en internet y un compromiso razonable entre divulgación y análisis.

Creo que Hane hace un ejercicio concienzudo en seleccionar y profundizar en los periodos históricos que nos permiten entender el Japón actual, que es el objetivo declarado de la obra. Como tal, hace un repaso rápido sobre las épocas iniciales, que sólo podrían influenciar el presente de manera indirecta, y tampoco profundiza en demasía sobre los hechos contemporáneos después del control americano tras la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, Hane hace un difícil ejercicio de síntesis y análisis sobre los periodos Tokugawa, Meiji, Taishō y el militarismo de finales del s. XIX y primera mitad del s. XX. En estos periodos, el autor despliega todo su saber enciclopédico mostrando no sólo eventos políticos y bélicos, con fechas y personajes, sino también explicando el zeitgeist de cada momento, prestando atención a aspectos culturales y artísticos. 

En este sentido, me siento muy satisfecho con la labor de Hane: es un punto de partida ideal para atacar alguna guía de viajes bien documentada y también, por qué no, algún ensayo que profundice algo más desde el milagro económico hasta la crisis de los 90 en el s.XX, la "Abenomics", y el estado actual post-pandemia.

domingo, 3 de marzo de 2024

El gran experimento: Por qué fallan las democracias diversas y cómo hacer que funcionen, de Yascha Mounk

Yascha Mounk es columnista, escritor, profesor universitario y conferenciante público conocido por su trabajo sobre el auge del populismo y la crisis de la democracia liberal. Siendo así, con los tiempos que vivimos, y mi interés por estos temas, era cuestión de tiempo llegar a alguna de sus obras, leer alguno de sus artículos o ver alguna de sus entrevistas.

En "El gran experimento", Mounk reconoce de mano que gran parte de las dificultades que están sufriendo las democracias en el mundo, especialmente las occidentales, provienen de que estamos enfrentando un desafío único en la historia: mantener una democracia liberal incluyendo todos los colectivos minoritarios que conforman una sociedad. Hasta el momento, las democracias que han surgido en la historia, y que podamos considerar exitosas, lo han logrado limitando el acceso a sus derechos a una mayoría homogénea que detentaba el poder político: dos ejemplos claros son la democracia ateniense y la norteamericana, especialmente antes de la abolición del esclavismo.

El autor estructura su obra en tres secciones definidas: primero, intenta explicar el por qué de esta situación; segundo, describe el problema, el desafío, dando cuenta de diversas corrientes de pensamiento al respecto; y tercero, esboza, que no concreta, algunas posibles soluciones.

Podemos resumir la primera sección de manera muy sintética: debemos aceptar la realidad del ser humano en la que defendemos y queremos a los de nuestro grupo, mientras atacamos y despreciamos a los grupos que no son el nuestro, no importa en qué consista el criterio que separa a unos de otros. Mounk pone como ejemplo algunos experimentos en los que surgían estos sentimientos con el endogrupo y con los exogrupos sin importar lo arbitraria que fuera la separación.

En la segunda parte se enumeran las poco deseables alternativas a un estado democrático, se analizan las principales críticas tanto a la democracia como sistema político como a las democracias diversas actuales, y Mounk desmonta estas críticas basándose en diversos estudios y estadísticas. Por ejemplo, habla de cómo la segunda generación de inmigrantes mejoran la posición social de sus progenitores, desmintiendo a aquéllos que argumentan que los inmigrantes nunca llegan realmente a integrarse en la sociedad huésped. 

Y en la tercera, la que todos como lectores estamos esperando, Mounk busca dar algunas propuestas para conseguir que las democracias diversas prosperen y que no perdamos un sistema político capaz de dar cabida tanto a las iniciativas colectivas que nos unen como sociedad como a la libertad e iniciativa individual. Lo que resulta evidente es que, a pesar de las dificultades y nuevos retos, nuestras sociedades son a la vez más respetuosas con el individuo y más inclusivas que ningún otro sistema político que haya existido

Al final de su último capítulo Mounk da algunas recomendaciones sobre cómo actuar a nivel individual en nuestro día a día:

  • Tengamos nuestros principios propio y ciñámonos a ellos: evitemos la polarización, y no caigamos en el principio de que "el enemigo de mis enemigos es mi amigo".
  • Estemos dispuestos a criticar a los nuestros: acusar de equidistantes a aquéllos que hacen crítica interna en nuestro grupo da paso a los miembros más cínicos de cada coalición.
  • No ridiculicemos ni vilipendiemos; dialoguemos y convenzamos: no se trata de ganar puntos de victoria en una pelea retórica, ni en ganas las elecciones a toda costa, sino en reclutar racionalmente.
Aunque a nivel narrativo el ensayo está escrito de manera un poco fragmentaria, ello me ha ayudado a mantener su lectura dedicándole ratos sueltos. Esperaba políticas más concretas en la tercera parte del libro; sin embargo, Mounk dedica en realidad su obra a lo que debe suceder para que, entre todos, decidamos qué políticas debemos adoptar en cada una de nuestras sociedades, no en darnos un recetario para resolver estos problemas.




sábado, 24 de febrero de 2024

Pensamientos, de Blaise Pascal

Tampoco recuerdo cómo llegué a Pascal: si fue una referencia encontrada en otro libro, o algún comentario en redes sociales. El caso es que encontré una selección breve de sus famosos Pensamientos, en una edición muy cuidada, y me animé. Blaise Pascal ya era familiar para mí como matemático: fue uno de mis primeros ídolos de juventud por su invención de la primera calculadora mecánica de la historia. Sus aportaciones en el cálculo de probabilidades o la geometría son también destacables. Su faceta como filósofo, o teólogo, era menos conocida para mí: apenas alguna alusión en los libros de filosofía de instituto, o algún ensayo.

Tras leer sus Pensamientos, debo tomar partido por Voltaire y su crítica sobre Pascal, cuando le llama "misántropo sublime". Reconozco estar un poco decepcionado con su lectura: son las reflexiones de alguien que no es capaz de aceptar la condición humana, que sufre con sus miserias sin ser capaz de valorar sus grandezas. Su único escape es recurrir a un entidad superior, extraterrenal, superior, transcendente por inalcanzable. El argumento sobre la existencia de Dios como si fuera una apuesta que debería jugar cada hombre, es más curioso que profundo. Tiene aforismos destacables, como el famoso "el corazón tiene razones que la razón no entiende", pero en su conjunto no suman una gran obra. Sin duda, en sus palabras se respira el profundo pesimismo del Barroco, pero eso no salva la distancia con otros pensadores que igualmente vivieron, pensaron y sintieron en la misma época. La comparación con los Ensayos de Montaigne no resiste un asalto. Entiendo que los creyentes encuentren reconfortantes sus bellos párrafos sobre su amor y alegría en Dios, pero, a lectura concluida, tampoco creo que Pascal suponga un paso adelante en la historia del pensamiento. Seguiremos buscando.

viernes, 5 de enero de 2024

Momentos de la antigua Roma que cambiaron el mundo, de Néstor F. Marqués

Durante las navidades de 2023 he vuelto con temas de salud, así que necesitaba una lectura que, a la vez, me resultara interesante y fácil durante hospitalización y recuperación. Creo que acerté con esta obrita, muy bien orientada a hacer accesible al gran público detalles de la historia de Roma que luego tuvieron repercusión a posteriori. Desde algo tan prosaico como el modo en que contabilizamos los días, a algo tan sutil y sociocultural como el modo en que concebimos y aceptamos, o rechazamos, la homosexualidad.

Marqués ha estructurado el libro en pequeños capítulos temáticos de una decena de páginas que permiten una lectura amena, aunque sea fragmentada. Hay secciones llenas de curiosidades, que enganchan a la primera, y otras más sesudas que requieren un foco mayor por parte del lector. Me han gustado especialmente aquellas secciones donde el autor desmonta mitos muy extendidos, como el "Ave César, los que van a morir te saludan", o la importancia del rey español Carlos III en el descubrimiento y primeras excavaciones de Pompeya.

Hay que reconocer la labor de divulgación que hace Néstor Marqués sobre el mundo romano en diversos medios como la televisión, la radio, redes sociales, podcasts, su blog, la página web La Antigua Roma al Día, o libros como éste. Personalmente, le agradezco esta obra, a la que he recurrido con ganas de saber más en momentos difíciles.

sábado, 16 de diciembre de 2023

Extreme Economics, de Richard Davies

Seguimos en el camino de aprender más cosas sobre economía y, en ese camino, llegué a Extreme Economics, de Richard Davies, alabado por diversas personas que sigo sobre estos temas. La obra fue una sorpresa para mí: esperaba un recorrido más técnico, quizá más árido, sobre mercados extremos, donde los axiomas de la ciencia económica fueran puestos al límite; por ejemplo, un monopolio masivo, o lo contrario, una competencia perfecta entre millones de agentes.

Sin embargo, el libro es la crónica de nueve viajes que realizó Davies a nueve distintos países que son casos extremos de supervivencia, fracaso o posible futuro, no sólo en clave económica: el autor también nos cuenta cuáles fueron sus sensaciones personales en cada lugar, e incluye en el relato aspectos sociológicos, políticos e históricos para que nos hagamos una buena idea de cada caso. Éstos son los nueve lugares visitados por Davies:

  • Superviencia:
    • Aceh, ciudad de Indonesia arrasada por el maremoto de 2004.
    • Zaatari, campamento de refugiados sirios en Jordania, el mayor del mundo, con más de 200.000 personas.
    • Angola, el centro penitenciario del estado de Lousiana, albergando más de 5.000 presos, la mayor parte de los cuales nunca saldrán de allí en vida.
  • Fracaso:
    • Darien, el estrecho entre Panamá y Colombia por donde intentan pasar emigrantes de todo el mundo camino de Estados Unidos.
    • Kinshasha, capital de la República Democrática del Congo, la capital más pobre del mundo, de uno de los países más pobres del mundo.
    • Glasgow, ciudad escocesa, una vez centro mundial en la construcción de barcos, hoy deprimida, con altos índices de pobreza, drogadicción y delincuencia.
  • Futuro:
    • Akita, la ciudad más envejecida de Japón, con una edad media de 53 años, y una tercera parte de la población por encima de 65.
    • Tallin, la capital hipertecnológica de Estonia, donde todo es digital, y se abren brechas entre generaciones y etnias.
    • Santiago, capital de Chile, ejemplo extremo de una macroeconomía saneada que oculta graves problemas de desigualdad y mercados disfuncionales.
A nivel narrativo, el libro es una serie de reportajes largos y documentados sobre cada uno de estos casos, engarzados entre una introducción, unas conclusiones, y las profusas notas y referencias del autor. Su lectura es ágil, como si fuesen artículos de The Economist, publicación de la que es periodista Davies, aunque algunos casos se hacen largos y dan ganas de decir "point taken!" a la mitad del capítulo. Hay una página web, http://extremeeconomies.com, que muestra fotos y estadísticas de los nueve escenarios (aunque los gráficos no funcionaban en el momento de escribir esta entrada).

En resumen: Extreme Economies es un libro muy interesante, de fácil lectura, que mezcla bien la experiencia personal del autor con datos fundamentados, si te interesa la economía, la política global... y el futuro que nos espera.

sábado, 25 de noviembre de 2023

La utilidad de lo inútil, de Nuccio Ordine

Tantas buenas recomendaciones, en redes sociales y en portales web, hacían inevitable que me hiciera con esta obra. La profundidad del tema que ataca daría para un artículo extenso, pero voy a dejar aquí sólo mis impresiones. Una vez finalizada esta pequeña obra de Ordine, he de decir que el hype no me parece justificado. El libro sobrevuela el concepto de utilidad, a veces hablando de utilidad económica, y otras de una cierta "utilidad intelectual", que no llega a concretar. La mayor parte de la obra es un recorrido por diversas fuentes, con cita extraídas de referencias clásicas de toda la historia del pensamiento, algunas traídas por los pelos. Si el objetivo era demostrar la erudición del autor, meta lograda. Pero creo que no llega a estar a la altura del desafío que propone: es un tiro marrado.

Personalmente, entiendo la utilidad como un concepto amplio: si compro un libro de poesía, para mí su lectura es "útil" porque sacia cierta hambre intelectual, ética o estética. ¿Habré perdido dinero en su compra, si su "uso" no genera a su vez más dinero? Si leer poesía me hace sentir mejor conmigo mismo, doy por seguro que estaré mejor con las personas que me rodean, e incluso podré afrontar de manera más sólida los desafíos diarios que sí involucran aspectos económicos, o sea, ganarme la vida (curiosa expresión castiza). ¿En realidad me hace sentir mejor un poema trágico, por ejemplo? Ése es otro precioso debate.

Respecto a la ciencia, está claro que la investigación fundamental no puede verse guiada por la obtención de un retorno económico, directo y a corto plazo. Pero la historia nos demuestra que, a largo plazo, los avances científicos básicos provocan saltos enormes en la humanidad, cambiando nuestras sociedades. Creo que todos podemos pensar en ejemplos como Galileo, Newton o Einstein, pero podríamos añadir a matemáticos como Gauss o Turing o, por qué no, filósofos desde Platón o Aristóteles a Nietzsche o Foucault. Estos saltos científicos o filosóficos nos abren nuevos modos de ver la realidad, permitiendo que otras personas, con un enfoque más práctico, "ingenieril", provoquen cambios en nuestras realidades materiales e intelectuales, orientados, esta vez ya sí, a la obtención de algún tipo de beneficio, económico, político o de otro tipo.

¿Cómo asignar entonces los recursos de una sociedad para permitir, primero, esa investigación básica, orientada por la curiosidad, y luego su aplicación técnica para que la propia sociedad se beneficie de sus resultados y siga en su progreso? Creo que aquí es donde está realmente el debate difícil, y la obra de Ordine, con toda su erudición clásica, parece evitarlo. Seguiremos buscando. 

domingo, 29 de octubre de 2023

The Status Game, de Will Storr

Este libro llevaba mucho tiempo en la lista de deseos. Había encontrado diversas referencias sobre él en otros autores relacionados con el comportamiento organizacional y el impacto de la tecnología en la sociedad. Storr, un exitoso escritor de obras divulgativas sobre temas científicos, logra un libro denso, profusamente documentado, pero que se puede tomar a píldoras, sobre nuestra lucha por el estatus y cómo ello nos define. Sus premisas podrían resumirse en:

  • Nuestra vida es juego; no podemos evitar jugar; el juego está en nosotros, nos define. Estas aseveraciones me recordaron al Homo ludens de Huizinga. Este juego es la lucha por el estatus dentro de los grupos humanos en los que estamos inmersos.
  • La base de ello es que cuanto mayor sea nuestro estatus relativo entre la gente que nos rodea, maximizaremos nuestro potencial para sobrevivir y reproducirnos... lo cual nos lleva a la teoría de la evolución por selección natural (véase Evolución para todos, y El gen egoísta).
  • Existe otro nivel en el juego: nuestros grupos compiten con otros grupos. Cuando nuestros grupos ganan, ganamos nosotros; y si pierden, perdemos con ellos. Nos convertimos en los juegos que jugamos.
  • Aún hay más: nuestro propio cerebro nos proporciona historias creadas a medida para explicarnos por qué unos están por encima de nosotros, y otros por debajo.

El resto del libro, hasta el último capítulo, son una sucesión de casos que demuestran que existen tres tipos de juegos de estatus en la especie humana: dominancia, virtud y éxito. Además, nuestro cerebro está perfectamente equipado para hacernos sentir mejores que los demás, determinar nuestro estatus relativo a través de símbolos y valores asociados, e incluso calcularlo a través de la voz y del lenguaje corporal de nuestros compañeros jugadores. Este mecanismo nunca se apaga, y funciona siempre en formato "concurso". Hay reglas basadas en nuestra herencia genética, y otras adquiridas durante la infancia desde la cultura en la que crecemos; no hay manera de escaparse, dejar de jugar.

El juego de estatus del dominio se basa en la coerción de otros jugadores mediante la fuerza o el miedo; el juego de estatus de la virtud se gana mediante la obediencia y cumplimiento de un conjunto de reglas establecido en el grupo de referencia; finalmente, en el juego de estatus del éxito se progresa mediante la obtención de logros asociados a una habilidad, talento o conocimiento específico. Obviamente, la realidad es más compleja, y los juegos que jugamos suelen tener componentes de estos  tres tipos de juegos.

A partir de esta tesis, el libro despliega toda una serie de casos reales, investigados con profundidad y apoyados con múltiples referencias científicas, que la demuestran. Storr hace un trabajo de orfebrería al lograr que las notas académicas no interrumpan el fluir de la lectura, y aporta decenas de apoyos documentales, listados con detalle al final de la obra. Cada capítulo es más sombrío que el anterior, dejando cada vez menos espacio para la posibilidad de un libre albedrío y una concepción del hombre que permitan escapar del juego de estatus. El penúltimo, que describe el régimen soviético del s.XX como el summum de todos los juegos de estatus alcanzado por la civilización humana, es especialmente claustrofóbico y desesperanzador.

El autor, una vez que nos ha dejado sin aire existencial para aspirar a una vida libre de los juegos de estatus, intenta dar un cierre positivo al libro con un último capítulo con una serie de consejos. ¿Podemos escapar del juego de estatus? No podemos. Entonces, si además existen toda una pluralidad de juegos posibles, ¿cómo podemos saber que estamos jugando los juegos de estatus correctos? Y, una vez que los estamos jugando, ¿cómo podemos obtener lo que queremos? Aquí Storr, como resultado de sus investigaciones, nos propone siete reglas. No voy a enumerar todas aquí, pero destacaré la primera, y la última:

  • "Practicar la amabilidad, la sinceridad y la competencia". Todos, instintivamente, nos hacemos dos preguntas al conocer a alguien nuevo: "¿Cuáles son sus intenciones?", y "¿Qué capacidad tiene para alcanzarlas?". Cuando somos amables, estamos diciendo que no vamos a jugar al dominio; cuando somos sinceros, expresamos que queremos jugar un juego justo; cuando somos competentes, dejamos claro que no sólo somos útiles para nosotros mismos, sino también para los demás. Pero,¡cuidado! históricamente, los líderes que han tenido éxito lo han logrado contando una historia que demostraba a sus compañeros de grupo que merecían más estatus que los demás.
  • "Nunca olvides que estás soñando". Saber que estamos jugando ya nos proporciona una sabiduría mayor que, sencillamente, ser parte del juego sin ser consciente de ello. Por ejemplo, alcanzada una edad, no tiene sentido jugar contra los jóvenes en juegos de juventud: lo que hay que hacer es, basándonos en nuestra experiencia, encontrar nuevos y mejores juegos. También debemos ser conscientes de nuestra propia vulnerabilidad, y lo fácil que es dejarse arrastrar por nuevos juegos, especialmente los establecidos por la élite de la sociedad a la que pertenecemos. Finalmente, los juegos de estatus son una gran trampa, y nadie es capaz de ganarlos de manera absoluta: es un mito. El sentido de la vida no es ganar, sino jugar.

Personalmente, el libro me resultó difícil de leer, por dos motivos: está escrito en un inglés rico y culto, alejado del habitual inglés limitado y pragmático de mi trabajo como consultor; y parece un empeño del autor demostrar que, no importa el juego de que se trate, siempre puede radicalizarse y acabar siendo destructivo para sus jugadores. Respecto al primer punto, poco podía hacer que no fuera seguir leyendo con un diccionario a mano; respecto al segundo, creo que al libro le faltarían algunos ejemplos en los que los juegos de estatus hayan tenido un resultado positivo para sus jugadores o la humanidad en general. Por ejemplo, la lucha por el prestigio que mueve a muchos científicos puede degenerar en prácticas poco éticas, pero empuja a la ciencia en perseguir objetivos cada vez más ambiciosos, ampliando nuestro conocimiento sobre el mundo.