sábado, 11 de julio de 2026

España amenazada, de Luis de Guindos

Pequeño libro autobiográfico en el que de Guindos repasa un periodo especialmente convulso de la historio de España, desde 2011 hasta 2016, en el que le tocó jugar un rol fundamental: Ministro de Economía. Inicialmente, el autor describe la crisis económica global que surgió en 2007-2008, y carga las tintas sobre todo lo que el gobierno socialista anterior dejó de hacer o hizo mal. Luego, ya como ministro, va contando los diferentes eventos y circunstancias de ese periodo, especialmente las batallas con el resto de países europeos, la toma de decisiones y todas las medidas que tuvieron que tomarse para evitar un rescate completo del país y retomar la senda del crecimiento en la economía española.

Se agradece el intento de objetividad en la narración, adjuntando incluso un anexo con toda la legislación implantada durante este periodo, pero el autor deja escapar algunas percepciones subjetivas, u opinables, a lo largo del libro, bien disimuladas en un correcto lenguaje diplomático. Me parece natural, en todo caso, en una obra que es la percepción personal de alguien que tuvo un lugar protagonista en todo lo que sucedió.

Curiosamente, España amenazada me sirvió de lectura complementaria a mi estudio de la asignatura de Macroeconomía: gracias a la materia pude entender mejor el libro, y su lectura crítica me sirvió de "prácticas" de la asignatura, viendo cómo los modelos teóricos cobran vida en la realidad económica diaria de todos los países.


domingo, 14 de junio de 2026

Eneida, de Virgilio

Obviamente, esto no puede ser ni una crítica ni un análisis formal de la Eneida... sólo el rastro de una lectura que ha resultado más amena y enriquecedora de lo que suponía, siempre relegada como un tema pendiente tras la Ilíada y la Odisea. La edición de Reino de Cordelia me parece fantástica para un aficionado como yo al mundo clásico y al cómic; probablemente, sin embargo, se quedará corta e imprecisa para el filólogo, y densa y escasa de lenguaje visual para el amante de las viñetas. A mí me ha parecido un formato idóneo: los textos bilingües te permiten explorar cómo es la obra original, la concisión de latín, su diferente sonoridad: la traducción de Luis Bonmatí te hace accesible la lectura, y sus notas al margen te ayudan a ponerle contexto; y las ilustraciones de Federico del Barrio están llenas de fuerza y son suficientemente metafóricas para respetar a la obra y acompañar al lector.

Es curioso cómo los episodios de las batallas, prolijos en nombrar a los combatientes y las heridas que se causan entre sí, fueron los de lectura más árida. Por otro lado, aquellos en los que los personajes hacen introspección de sus motivaciones y sentimientos, buscando decidir qué siguiente decisión tomar, o buscando un sentido a los hechos o sus propias acciones, me parecen bellísimos: es donde la obra alcanza un nivel dramático sublime, que uno siente directamente transferible al escenario de un teatro. Por supuesto, los objetivos promocionales e institucionales de la obra, comandada por el propio Octavio Augusto para darse orígenes divinos, y para proporcionar raíces míticas a muchas familias patricias romanas, recorren el texto, especialmente desde la llegada de los troyanos a Italia y el comienzo de las hostilidades con los pueblos latinos.

Como con otras obras que se erigen como pilares de nuestra cultura, sé que volveré a la Eneida, sea en esta cuidada edición, o en otra. Ha sido una estación rica en estímulos en este periplo cultura personal.

viernes, 15 de agosto de 2025

Augusto, de Augusto Fraschetti

Aprovechando una escapada veraniega a Mérida para presenciar una obra del Festival de Teatro Clásico, decidí leer algo breve pero intenso, "lectura ristretto", sobre el mundo romano. Mérida fue fundada como ciudad de retiro los soldados veteranos licenciados de las legiones V Alaudae y X Gemina (eméritos) por el propio Octavio Augusto, de ahí su nombre. A pesar de su tardío establecimiento, floreció como capital de la provincia Lusitana, y llegó a ser la principal ciudad del breve reino suevo en suelo ibérico.

Como en la visita ya tendría mil y una fuentes de información sobre la propia ciudad y su historia, opté por conocer algo más del contexto y, en particular, me resultaba curioso con qué información el emperador decidió fundar la ciudad allí sin haber pisado nunca su ubicación, cómo los veteranos se desplazarían allí y cómo se asentarían: algunos terrenos serían de nueva colonización, pero tantos otros, fértiles, de la vega del Guadiana ya tendrían dueños que debieron abandonarlos siguiendo las órdenes del césar. Y, a pesar de su nueva creación, cómo creció y medró hasta ser una ciudad tan  importante como los monumentos nos demuestran.

Obviamente, no encontré nada que diera respuesta directa a mis preguntas, pero localicé una pequeña, aunque densa, obra sobre el propio Augusto, escrita por Augusto Fraschetti. No es una mera bibliografía, ya que profundiza en cómo "el hijo de César" dio un vuelco a las instituciones romanas, revolucionando la decadente república, dañada por las guerras civiles. Augusto creó nuevas estructuras de poder, centradas en su persona, que demostraron ser más eficaces y eficientes para la gestión de un imperio cuyas dimensiones pusieron al límite la tecnología y las estructuras de poder vigentes en Roma hasta el momento.

Ha sido una lectura amena, prolija en algunos detalles académicos en algunos apartados, que ha aportado cosas nuevas a una escapada cultureta de fin de semana.

(No he encontrado ninguna foto del autor en internet para incluirla en el post, como suelo hacer).


domingo, 13 de julio de 2025

Aquiles en el gineceo, de Javier Gomá

Me alegro haberme lanzado por fin con un libro de Javier Gomá que tenía pendiente desde hace tiempo: la obra había entrado en mi lista de deseos por la presencia pública del autor, habitual en medios de comunicación y redes sociales, y las raíces clásicas del tema.

Aunque el índice habla de dos partes y un epílogo, yo veo en realidad tres secciones: un primer ensayo,  de lectura amena, sobre el mito de la estancia de Aquiles en el gineceo del rey de Esciros; luego, el núcleo de la obra, donde Gomá analiza, partiendo del mito y de los estadios existenciales del hombre de Kierkegaard, cómo el individuo elige ser ciudadano de la polis en una decisión heroica; y una tercera parte en la que el autor, identificando el momento histórico donde el estadio estético tomó el protagonismo en la historia de las ideas, analiza las contradicciones de sus mayores culpables: Rosseau y Goethe. Hay un epílogo final donde Gomá deja caer dos o tres ideas que deberían servir de enlace con su siguiente ensayo de la Tetralogía de la Ejemplaridad pero que, mostrando algunos ejemplos, da a entender de manera más concreta cómo concibe la aplicabilidad de su teoría a la vida real.

Aunque he disfrutado enormemente de un libro de filosofía de lectura ágil e intelectualmente estimulante, sin sacrificar profundidad ni en sus planteamientos ni referencias, ha habido varios puntos en los que las tesis de Gomá no me han dejado satisfecho:

- Aunque hemos de asumir que el término "hombre" hace referencia a "persona", independientemente de su género, el modo en que el autor describe el paso del estadio estético al ético y las responsabilidades de ese "hombre" como ciudadano (¿ciudadana?) de la polis, parece hacer referencia a un modo masculino de enfrentar la realidad, desde la abnegación, el esfuerzo, y el autoconsumo del individuo en el deber.  No sé si una perspectiva femenina tendría los mismos matices.

- El salto heroico del ser estético, indefinido, endiosado, siempre en potencia y, por tanto, siempre perfecto, al ser ético, parte de la polis, disuelto en los deberes de la sociedad y en la necesidad de producir, supone aceptar la sustitubilidad de cada individuo, su posibilidad de reemplazo y, por tanto, de su propia mortalidad, finitud. Pero Aquiles optó, ante la disyuntiva que le planteaba el truco de Ulises, por aceptar el deber de la polis (la gran empresa de todos los griegos contra Troya), buscando su inmortalidad de verdad, la que importa: la que vive en las mentes de todos los hombres, los que vivieron con él sus aventuras, y todos los demás, ad aeternum. La inmortalidad física no es infinitud, es irrelevancia: una piedra podría considerarse inmortal, en este sentido.

Finalmente, el epílogo delinea algunas de las dificultades filosóficas que encuentra esta tesis en un mundo en el que el deber transcendente de la polis ha quedado barrido por el desprestigio de los grandes relatos políticos, el ácido corrosivo de la postmodernidad, y la entronización de la juventud, donde la autodivinización del ser estético, pura potencia, acaba siendo superficialidad y nihilismo. Ante todos estos obstáculos, Javier Gomá nos emplaza a la siguiente obra de su Tetralogía, Ejemplaridad pública, que ya está esperándome en mi periplo por el Mar Interior.

miércoles, 21 de agosto de 2024

Lecturas para el viaje a Japón

Acabamos de regresar de nuestro viaje en familia a Japón. Ha sido todo un acierto, teniendo en cuenta la edad de nuestra hija y su gusto por la cultura japonesa, y la necesidad de hacer un punto de inflexión para todos en mi proceso de recuperación. Es curioso cómo hacer algo tan especial como este viaje ha sido la confirmación de que podemos volver a la normalidad, aunque sea una nueva normalidad.

Para prepararme comencé a leer varios libros, cuya lectura continué durante el viaje. Varios conocidos habían visitado Japón antes de nosotros, y conocía algunos buenos podcasts y páginas web con mucha información práctica, pero no quería planificar demasiado, quería tener libertad de acción y capacidad de descubrir cosas en el camino. Además, el nuevo Ángel ya no puede ser el viajero rápido y previsor de antes: no me quedaba más remedio que tomármelo con calma, y dejar que las cosas sucedieran un poco por sí mismas, algo mi familia agradeció hasta cierto punto.

Pero vamos a los libros, que es de lo que va este blog; he aquí las lecturas con las que me preparé o me acompañaron en el viaje:

  • "Breve histora de Japón", de Mikiso Hane. Ya lo comenté en una entrada anterior del blog hace unos meses. Mi primera aproximación al país, que considero muy acertada.
  • "Destino Japón", de Marc Bernabé. Una guía muy bien escrita, actualizada, con buenos consejos y anotaciones pertinentes sobre historia y cultura japonesa. Me resultó, por otro lado, prolija, masiva, con un acercamiento difícil si tienes poco tiempo para dedicar a preparar el viaje. Creo que no la aproveché al máximo, y que, probablemente, otro tipo de guía, más ligera y práctica, me hubiera sido más útil. En todo caso, una obra muy recomendable para todo viajero español a Japón. 
  • "Una introducción a la sociedad japonesa", de Yoshio Sugimoto. Un ensayo sociológico, extenso, pero más fácil de leer de lo que parece. Hace un análisis de la sociedad japonesa desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta la primera década del siglo XXI. A pesar de ser un libro de profunda base académica, no entorpece su narración con profusas notas al margen ni constantes referencias bibliográficas, que están al final del libro. Intenta facilitar al lector la comprensión de aspectos complejos, que incluyen diversos factores, mediante clasificaciones matriciales: por ejemplo, a la hora de describir los diferentes contextos laborales de los japoneses según el tipo de empresa y su formación académica, o las diferentes situaciones familiares que tienen las mujeres en el Japón actual. El tono del libro es de crítica constante al discurso imperante del nihonjinron, que defiende el valor diferencial, superior, de la cultura organizativa y empresarial de Japón respecto a otros países. 

Me quedo con dos aspectos principales:

    • La sociedad japonesa es mucho más compleja que la imagen de homogeneidad e igualitarismo que ha llegado a nosotros. Existen clases sociales definidas y grupos discriminados, como en el resto de sociedades desarrolladas.
    • Todas las sociedades tienen ambigüedades y dobles raseros, pero la cultura japonesa los ha incorporado legitimándolos como dobles códigos. En concreto:
      • Tatemae (principio formal, corrección política) MÁS Honne (los verdaderos sentimientos, no expresables, auténticos).
      • Omote (lo aceptable públicamente) MÁS Ura (lo oculto, inaceptable públicamente, incluso ilegal).
      • Soto (los que están fuera, los que no son de los nuestros) MÁS Uchi (los que están dentro, los nuestros).
  • "Esto no estaba en mi libro de Japón", de Beatriz Lizana López. Una obra curiosa, escrita desde la experiencia personal de la autora, que describe y profundiza en algunos aspectos seleccionados de la sociedad y psicología japonesas. Es el libro más informal de todos los que leí: aunque entra al fondo histórico de algunos tópicos, la perspectiva de la propia autora manda en la elección de los temas y en su enfoque. Algunos puntos no los encontrarías en otras referencias: por ejemplo, lo que se gastan las parejas japonesas en las bodas. Bien es cierto que tampoco aspira a nada más, por lo que no es un mal libro que me resultó curioso leer.

Como en otras ocasiones, he intentado que un viaje no sea sólo una sucesión de visitas y fotos, sino también un periplo intelectual del que salir un poco más sabio. Con sus luces y sus sombras, Japón sigue seduciéndome, y el viaje personal, como tal, no ha concluido.

domingo, 28 de julio de 2024

Transhumanismo, de Antonio Diéguez

Con el protagonismo cada vez mayor de la inteligencia artificial en nuestras sociedades, ha crecido la atención sobre el concepto de transhumanismo. Los pensadores que se pueden considerar parte de esta corriente de pensamiento, y sus reflexiones, tienen ya varias décadas de existencia; aún así, los últimos avances en ciencia informática, tecnología digital y biotecnología parece que han puesto al alcance de la mano progresos que hace apenas unos años parecían todavía ciencia ficción.

Diéguez intenta hacer un repaso a las principales corrientes de pensamiento del transhumanismo, aceptando el reto de abarcar ámbitos muy amplios y poco clasificables bajo su paraguas. También busca repasar los desafíos que los nuevos avances nos están planteando ya, aunque en este punto no logra, en mi opinión, el mismo éxito, ya que en muchos casos se queda en el "habrá que analizarlo con ciudado" y "tendremos que pensarlo cuando llegue el momento". 

Tras una buena introducción inicial, el autor despliega su repaso del transhumanismo en dos vertientes principales:

  • La posibilidad de crear sistemas artificiales tan inteligentes, o más, que los seres humanos, llegando incluso a construir seres sintéticos con las mismas capacidades físicas y mentales que las personas.
  • El biomejoramiento: la posiblidad de manipular nuestra propia biología para superar enfermedades incurables o, yendo más allá, potenciar nuestras actuales capacidades o lograr otras nuevas, especialmente a través de la tecnología genética.

Me ha gustado especialmente que, tras describir el pensamiento de diversos protagonistas y sus aspectos comunes, Diéguez expone las debilidades de sus proyecciones y argumentos. Algunas no superan apenas unas pocas preguntas afiladas planteadas por el profesor.

Después, continúa con un capítulo reivindicativo del pensamiento sobre la tecnología de Ortega y Gasset. El filósofo anticipa muchas de las cuestiones éticas actuales sobre el progreso tecnológico, básicamente alrededor de dos principios: el hombre no tiene naturaleza, sino historia; y el hombre siempre ha sido un animal tecnológico. En todo caso, la calidad de la obra pierde varios enteros en esta sección, pasando de ser un buen ensayo divulgativo en una especie de paper académico lleno de notas al margen y retorcida escritura.

La obra cierra con un pequeño episodio final que deja algunos puntos abiertos interesantes. Diéguez hace un curioso recorrido histórico y argumentativo sobre cómo la evolución en la producción científica tras la Segunda Guerra Mundial ha provocado un escenario de constantes anuncios grandilocuentes y fantásticas perspectivas, "el mercado de las promesas". 

Sin embargo, sigue sin dar orientaciones, referencias, o incluso propuestas o hipótesis acerca de las decisiones éticas a los que todos estos avances nos abocan. Lo que queda claro es que tenemos que decidir qué deseamos, qué queremos que suceda, y eso lo tenemos que decidir entre todos; y a partir de ahí, orientar el progreso tecnológico de la humanidad en consecuencia.

Como apunte final de lector de ensayos, me hubiera gustado contar con un índice temático, tan útil cuando uno quiere recurrir a un libro leído hace tiempo como referencia en cualquier asunto. Estos detalles suelen cuidarse mucho en las obras de divulgación anglosajonas.

viernes, 14 de junio de 2024

La teoría que nunca murió, de Sharon Bertsch McGrayne

Trabajando en esto de los datos, hay que estar constantemente actualizándose, pero llego a aburrirme de libros técnicos, documentación, certificaciones, blogs de gurús, videos de evangelistas... Así que busco a veces algo distinto, algo que hable de datos, inteligencia artificial, tecnología, pero que vaya más allá, cuente algo acerca de su historia, de su aplicabilidad o de sus consecuencias. No suelo registrar aquí estas lecturas, que muchas veces no llevan a ninguna parte interesante, o acaban teniendo sólo un interés profesional.

"La teoría que nunca murió" es una bonita excepción: me parece un bonito ensayo científico, escrito con un ritmo rápido que convierte trifulcas intelectuales y politiqueo universitario en un relato con interés que provoca querer saber más. Recorre la historia del Teorema de Bayes, desde su concepción inicial por el reverendo Thomas Bayes en el s. XVIII, pasando por su refinamiento por parte de Laplace, y sus constantes vicisitudes durante los siglos XIX y XX, atacado por furibundos frecuentistas como Fisher y Pearson, y vilipendiado por prestigiosos departamentos de estadística.

Mientras tanto, personas inteligentes ajenas a la rigidez de los matemáticos de carrera, como actuarios, funcionarios públicos, militares y consultores encontraron en el teorema de Bayes un modo práctico de enfrentar problemas en los que se parte de muy poca información para calcular primas de seguros, leyes públicas, posiciones de submarinos y toma de decisiones empresariales. En esos campos, no es posible diseñar experimentos con un control completo de los factores en juego, como defienden los frecuentistas. Y el teorema de Bayes permite ir mejorando nuestras predicciones a medida que recogemos información más precisa. Me gustó especialmente el capítulo de la caza de submarinos alemanes en la Segunda Guerra Mundial, y la búsqueda del misil nuclear que cayó en Palomares, Almería, en 1966.

Si he de criticar en algo el libro de Bertsch, es que a veces cae en la anotación de personas, universidades y artículos de un modo vertiginoso, sin que realmente aporte al conjunto. En algunas secciones, tantos datos atosigan al lector y estorban el flujo de la lectura.

De todos modos, sigue siendo una obra muy bien escrita, y he disfrutado de su lectura. Nada que ver con otro libro, "Un verdor terrible", de Benjamín Labatut, en el que caí seducido por sus buenas referencias. Un relato basado en personajes y hechos reales sobre el nacimiento de la física cuántica, pero que juega con el lector al añadir ficciones sin aviso para el lector, y emplea lenguaje del storytelling y las charlas TED. Entiendo su éxito, pero me sentí engañado. Nada que ver con "La teoría que nunca murió", un libro sólido, con sus defectos, pero sincero y trabajado a profundidad.